Confitería Solla recibe el Solete de Navidad de la Guía Repsol, un reconocimiento a casi seis décadas de tradición artesanal, calidad y compromiso con la pastelería en Pontevedra.
Seguir leyendoConfitería Solla y la Peregrina: una historia que comenzó en 1967 y continúa generación tras generación
Hay historias que forman parte de la memoria de una ciudad. La de Confitería Solla comenzó durante las Fiestas de la Peregrina de 1967, cuando Carmen Domínguez y Ernesto Solla abrieron las puertas de su obrador en la calle Michelena. Desde aquel primer día, la confitería se convirtió en un lugar de referencia para quienes buscaban pastelería artesana elaborada con recetas tradicionales.
Más de cinco décadas después, la esencia sigue siendo la misma. Al frente del negocio continúa Mayka Solla, que ha mantenido vivo el legado familiar conservando la calidad, la elaboración artesanal y el trato cercano que siempre han caracterizado a la casa.
Una relación muy especial con la Peregrina
La proximidad de la confitería al Santuario de la Virgen Peregrina hace que estas fiestas tengan un significado muy especial para la familia Solla. Durante años, Ernesto Solla mantuvo una profunda devoción por la patrona de Pontevedra, una tradición que forma parte de la historia familiar y que sigue muy presente en estas fechas.
Con motivo de la Semana Grande, el escaparate de la confitería se viste con una decoración inspirada en el Camino de Santiago y en la Virgen Peregrina. Conchas, productos artesanos gallegos y detalles relacionados con la peregrinación convierten el escaparate en un pequeño homenaje a una de las celebraciones más importantes de la ciudad.
El mayor patrimonio: una clientela fiel
Si algo define a Confitería Solla no son únicamente sus pasteles, sino las personas que han acompañado al negocio durante todos estos años.
Cada verano regresan a Pontevedra muchos clientes que, aunque hoy viven fuera, no dejan pasar la oportunidad de volver a la confitería de su infancia. Son habituales frases como «sigue oliendo igual» o «gracias por mantener la tradición», recuerdos que emocionan a la familia Solla y que demuestran el vínculo creado con varias generaciones de pontevedreses.
Ese cariño y esa confianza son, sin duda, el mayor reconocimiento al trabajo realizado durante casi seis décadas.
Una parada imprescindible para quienes visitan Pontevedra
Las fiestas también atraen cada año a numerosos visitantes y peregrinos que descubren por primera vez la confitería. Muchos se sorprenden por la variedad de especialidades tradicionales y sienten curiosidad por el origen de nombres tan conocidos como los jesuitas, las religiosas o las glorias, auténticos clásicos de la repostería de siempre.
Para muchos turistas, la visita a Confitería Solla se convierte en una forma de descubrir los sabores más tradicionales de Galicia y llevarse un recuerdo gastronómico de su paso por Pontevedra.
Tradición que continúa
Durante las Fiestas de la Peregrina, el obrador trabaja intensamente para ofrecer cada día una amplia selección de tartas, pasteles, pastas artesanas y empanadas elaboradas con la misma dedicación de siempre.
Después de casi sesenta años de historia, Confitería Solla continúa siendo mucho más que una pastelería. Es un lugar lleno de recuerdos, de tradición y de personas que, generación tras generación, siguen confiando en un establecimiento que forma parte del patrimonio sentimental de Pontevedra.
Confitería Solla, más de medio siglo elaborando dulces con tradición en Pontevedra
Hablar de Confitería Solla es hablar de una de las pastelerías con mayor tradición de Pontevedra. Desde su apertura en 1967, en la calle Michelena, el establecimiento ha acompañado a varias generaciones de pontevedreses con una repostería elaborada de forma artesanal y un compromiso constante con la calidad.
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